Las batatas coreanas podrían ser clave en la disputa por la importación de patatas en EE.UU.
Posicionar la batata en las negociaciones podría ayudar a Corea del Sur a equilibrar las condiciones de entrada en el mercado.
Ante la renovada presión comercial de Estados Unidos por la postura arancelaria de la administración Trump, Corea del Sur prepara posibles respuestas en el sector agrícola, con la batata coreana como posible herramienta de negociación.
El 1 de abril, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Asuntos Rurales comenzó a revisar estrategias a través de un grupo de trabajo dedicado, anticipando posibles demandas de Estados Unidos para ampliar las importaciones de patatas. Según los medios de comunicación coreanos, aunque no se ha hecho ninguna petición formal, los funcionarios creen que es probable que los productos agrícolas sean el objetivo, como en anteriores negociaciones comerciales.
Las patatas estadounidenses siguen siendo un problema de larga data. En la actualidad, Corea del Sur permite las importaciones de 22 estados estadounidenses. EE.UU. quiere que se amplíen a 33 estados, que cubren alrededor del 90% de la producción de patatas de EE.UU., incluidas más zonas del interior. Se espera que aumente la presión, especialmente tras la reciente aprobación por Corea del Sur de las patatas modificadas genéticamente como "aptas", lo que podría allanar el camino para ampliar las importaciones.
Paralelamente, Corea del Sur ha incluido las batatas entre sus productos prioritarios de negociación de cuarentena para la exportación en 2025, con Estados Unidos como mercado objetivo clave. Aunque oficialmente se considera una medida para ampliar las exportaciones agrícolas, los funcionarios señalan que las batatas, conocidas por su fuerte dulzor y su popularidad entre los coreanos-estadounidenses, podrían servir de palanca en las próximas conversaciones.
Los expertos en comercio sugieren que utilizar las batatas coreanas como contramedida podría ayudar a lograr un equilibrio en el acceso al mercado. Al mismo tiempo, las tensiones en torno a otros productos agrícolas estadounidenses, como las manzanas y las peras, siguen latentes.
Con las barreras no arancelarias y las normas de cuarentena bajo escrutinio, los funcionarios afirman que darán prioridad a la salud pública y a las pruebas científicas en todas las negociaciones. Sin embargo, dado que los productos agrícolas se consideran una herramienta comercial estratégica, se espera que los debates sobre el acceso y las concesiones se intensifiquen en las próximas semanas.
fuente: biz.chosun.com
foto: koreanbapsang.com