Nadorcott de muestra 12 años de balance carbón positivo
Es la primera variedad de cítricos con su inventario completo de carbono en España, según la certificación AENOR y GHG Protocol.
El Club de Variedades Vegetales Protegidas (CVVP) demostró durante la feria Fruit Attraction en Madrid el primer inventario de gases de efecto invernadero con la variedad Nadorcott, basado en información agronómica real. El estudio presentado en una conferencia de prensa abarca todas las plantaciones de la mandarina Nadorcott en España durante doce campañas consecutivas, desde la temporada 2013/2014 hasta el 2024/2025. Concluye que el cultivo ha capturado más carbono del que ha emitido en todas ellas.
Millonarios en cuidar el planeta
El acto, celebrado bajo el lema “Somos millonarios en cuidar el planeta”, reunió a medios especializados del sector hortofrutícola y a responsables de compra de cadenas de distribución. Durante la presentación se dio a conocer el sello marca NCTT Spain, con el que el Club acreditará este resultado ante el comprador y el consumidor. Expusieron María García Monfort, marketing manager de la campaña, que abrió el acto y presentó el sello marca, y Mercedes Iborra Broseta, ingeniera agrónoma, cofundadora y CEO de visualNACert, la empresa que ha desarrollado la infraestructura digital de trazabilidad y el cálculo del inventario.
Millonarios en toneladas de CO₂.
Balance neto de 1,33 millones de toneladas
En el conjunto de las doce campañas, las plantaciones de Nadorcott capturaron 2,6 millones de toneladas de CO₂ equivalente y emitieron 1,27 millones. El balance neto es de +1,33 millones de toneladas, y ninguna campaña cerró con resultado negativo: doce de doce. De ahí el concepto de la campaña. La apertura del acto invitó a los asistentes a entrar en “el club de los millonarios”: una fortuna que no se mide en dinero, sino en toneladas de carbono retiradas de la atmósfera y almacenadas en el suelo y en la madera del árbol. Como en toda fortuna, el mensaje fue claro: el resultado tiene un extracto, y está auditado.
Equivalencia contundentes
Para dar escala a la cifra, la organización presentó varias equivalencias aproximadas. El balance acumulado equivale, en orden de magnitud, a retirar unos 290.000 coches de la circulación durante un año o al consumo energético anual de unos 160.000 hogares. El inventario cubre unas 9.000 hectáreas, con el 100 % de las parcelas georreferenciadas, y se apoya en una encuesta estructurada a 1.214 productores en la campaña 2024/25, casi la mitad respondida directamente por el propietario de la finca.
Prácticas sostenibles
La muestra reproduce el peso productivo real de cada territorio: Comunidad Valenciana (57 %), Región de Murcia (18 %), Andalucía (17 %) y Tarragona (8 %). Cada dato procede de cuatro fuentes encadenadas: la parcela geolocalizada, las inspecciones anuales en campo, las operaciones de cultivo y un histórico de doce años en una misma base de datos. El resultado no sale de un ajuste de cálculo, sino de prácticas ya implantadas en el campo: el 87 % de los productores aplica riego localizado eficiente, el 80 % mantiene cubierta vegetal y mínimo laboreo, el 79 % gestiona de forma sostenible los restos de poda y el 73 % trabaja la biodiversidad funcional.
Certificación en 5 pasos
El proceso, del campo al certificado, sigue cinco pasos: recopilación de datos, análisis de consumos, cálculo según el GHG Protocol con el soporte científico del IVIA (Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias), certificación AENOR conforme a la norma ISO 14064-3. “Un dato que nadie ve no le sirve a nadie”: con esta idea el Club presentó su sello marca propio, registrado por el Club. Cada sello incorpora un código QR que da acceso a la evidencia completa: metodología, alcance y certificación.
La organización subrayó que la certificación no respalda la campaña, sino que la campaña nace de la certificación. En el lineal el consumidor no lee informes, lee sellos, y dispone de apenas unos segundos para decidir. Para la distribución, el sello aporta cuatro ventajas: la narrativa ESG, el respaldo documental, una diferenciación y una seguridad reputacional. La certificación es un caso real y verificable que contar, no un compromiso genérico. Es también una evidencia auditada, disponible para sus auditorías y su reporting de sostenibilidad. Aporta un criterio de decisión de compra diferenciador y nuevo en una categoría donde todo se parece. La auditoría externa aporta una seguridad reputacional.
Tres áreas de mejora
El Club quiso dejar claro también lo que el inventario no afirma. No presenta la mandarina como un producto neutro en carbono, no constituye una compensación que terceros puedan restar de su propia huella y no incluye transporte, envasado ni distribución: mide el sistema agrícola. Lo que sí acredita es que este cultivo captura más carbono del que emite, y que está verificado. El estudio identifica además tres áreas de mejora: la fertilización nitrogenada, que sigue siendo el principal foco de emisiones; el seguimiento analítico del suelo, cubierto por el 59 % de las respuestas; y la dependencia de combustibles fósiles en maquinaria y energía. El Club se compromete a seguir midiendo campaña tras campaña con la misma metodología y verificación.
Para más información sobre el sello puede escribir aquí.




