Por qué es indispensable un programa nacional de almuerzos escolares
Deloitte Países Bajos demuestra lo beneficioso que es un programa escolar desde el punto de vista financiero y social: no sólo multiplica por 5 el valor de la inversión.
¿Podemos cambiar radicalmente el futuro de los Países Bajos con una inversión anual de 1.000 millones de euros en almuerzos escolares saludables? Un reciente informe de la consultora Deloitte del pasado agosto revela cómo esta inversión no solo puede generar 5.000 millones de euros cada año. También contribuye a mejorar la salud, el rendimiento escolar y la igualdad social en el país donde se implanta. El informe de Deloitte presentó el estudio de caso realizado en los Países Bajos, en colaboración con la Universidad Kokkerelli Kids y la Universidad de Maastricht.
Cómo crear un futuro más sano y próspero para los niños
En colaboración con la Universidad Kokkerelli Kids de Alimentación y Salud y la Universidad de Maastricht, Deloitte ha llevado a cabo una investigación sobre el impacto de los almuerzos escolares saludables. Es necesario un programa nacional de almuerzos escolares para fomentar hábitos alimentarios saludables en los niños. Ofrecer comidas nutritivas a una edad temprana rompe con los patrones negativos y sienta unas bases sólidas para el desarrollo cognitivo y físico. El programa no sólo ahorra miles de millones, sino que también fomenta la cohesión social, la igualdad, una mejor concentración y menos estrés. Invertir en un programa nacional de almuerzos escolares sienta las bases de un futuro más sano y próspero para los Países Bajos.
Hasta 5 veces más rentabilidad
Una inversión de 1.000 millones de euros puede reportar importantes beneficios económicos, como 700 millones de euros de ahorro en costes sanitarios, casi 2.000 millones de euros en reducción del absentismo y disminución de la productividad, y más de 100 millones de euros en ahorro de costes individuales. Cada euro invertido puede recuperarse hasta cinco veces. Una inversión sostenible de 1.000 millones de euros haría
un programa de almuerzos escolares saludables factible a escala nacional para 1,4 millones de niños. Los costes no tienen por qué correr exclusivamente a cargo del Gobierno: una contribución de los padres de 1,75 euros por niño y día para un almuerzo saludable está dentro de las directrices del Nibud (Instituto Nacional Holandés de Información sobre Finanzas Familiares) y es aceptada por la mayoría de los padres. Una contribución de 2 euros por niño y almuerzo durante un año o 195 almuerzos escolares costaría 546 millones de euros al Gobierno, según el gráfico de Deloitte que se muestra en neerlandés en la ilustración.
Beneficios sanitarios y sociales
Los Países Bajos luchan contra el aumento de las tasas de sobrepeso y obesidad, especialmente entre las familias con bajos ingresos. Los almuerzos escolares saludables fomentan hábitos alimentarios sanos y pueden ayudar a invertir esta tendencia. Además, las comidas nutritivas mejoran el rendimiento escolar, permitiendo a los niños concentrarse y rendir mejor. Los almuerzos escolares saludables también garantizan la igualdad de acceso a la nutrición independientemente de la situación del hogar, lo que fomenta la seguridad alimentaria y reduce los niveles de estrés. Esto contribuye a una sociedad más igualitaria y favorece el desarrollo cognitivo de los niños. Además del ahorro cuantificable, también hay beneficios no cuantificables, como la ruptura de patrones alimentarios negativos, el aumento de la cohesión social y una futura población activa más sana.
Para más información sobre la investigación de Deloitte, puede escribir aquí.




