La producción de lichi en Brasil sigue muy concentrada en las regiones subtropicales
Las exigencias climáticas y la escasez de datos actualizados sobre la producción siguen determinando la oferta y la dinámica del mercado.
En Brasil, la producción de lichi está muy concentrada en las zonas subtropicales, lo que crea una oferta corta y muy estacional que alcanza su punto álgido a finales de año. A pesar de ser una fruta tropical, el cultivo del lichi depende de condiciones climáticas específicas, lo que limita la producción a gran escala a un pequeño número de estados y refuerza su fuerte asociación con las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.
La producción nacional está dominada por São Paulo y Minas Gerais, que suman más del 80% de la producción brasileña de lichis. Combinados con Paraná, estos tres estados representan más del 95% de la cosecha del país. Según el Censo Agropecuario del IBGE de 2017, Brasil tenía 780 hectáreas plantadas con lichi, siendo solo São Paulo responsable del 54,7% de la producción nacional. Minas Gerais contribuye con el 26,5%, mientras que Paraná representa el 13,9%, produciendo alrededor de 1.800 toneladas en 2022.
La disponibilidad de lichis se limita a un corto período, con un pico de oferta de noviembre a febrero y los mayores volúmenes en diciembre. Este estrecho período de cosecha explica la fuerte identidad estacional de la fruta en el mercado minorista de Brasil y los patrones de consumo festivo.
La concentración geográfica se debe a los requisitos biológicos del cultivo. Los lichis necesitan temperaturas cálidas y precipitaciones durante el desarrollo del fruto, pero también un invierno seco y fresco para inducir la floración. Estas condiciones se dan sobre todo en el sur y el sureste de Brasil, donde los inviernos más suaves favorecen una floración y un cuajado constantes.
Los productores se enfrentan a continuos retos relacionados con este ajustado ciclo de producción. Una ventana de cosecha comprimida puede saturar temporalmente el mercado, provocando volatilidad en los precios. La gestión del invierno también es fundamental, ya que los productores deben equilibrar cuidadosamente la exposición al frío y el estrés hídrico controlado para garantizar el éxito de la floración.
A pesar de su importancia regional, el seguimiento de la producción nacional sigue siendo limitado. Desde el censo de 2017 del IBGE, no se han publicado cifras actualizadas de producción nacional en toneladas, lo que dificulta la evaluación de las tendencias de crecimiento o los cambios recientes dentro del sector del lichi de Brasil.
fuente: abrafrutas.org
foto: brazilnieminens.wordpress.com




