La crisis del mango se agrava en Perú y afecta a los pequeños productores
El aumento de la producción y las tensiones climáticas ponen en peligro el modelo peruano de exportación de mango.
La industria peruana del mango se encamina hacia otra temporada complicada, impulsada por el recurrente exceso de oferta, la inestabilidad meteorológica y los crecientes problemas hídricos. El impacto recae principalmente en miles de pequeños productores, que se enfrentan a la caída de los precios internacionales mientras los costes logísticos y operativos permanecen fijos.
La producción pronto aumentará con la puesta en marcha de nuevas plantaciones de alta densidad y ampliaciones de regadío, lo que hace urgente la diversificación. Perú depende casi por completo de los mangos Kent que se envían durante el invierno del hemisferio norte, un periodo que estadísticamente conlleva una penalización estacional del precio de casi 1 USD por caja, según la UDEP.
La capacidad de Brasil para exportar múltiples variedades durante todo el año, con el apoyo del paclobutrazol (PBZ) y el riego controlado, le permite asegurar precios más altos y mantener un suministro continuo.
La próxima apertura del puerto de Chancay podría mejorar el acceso a los mercados asiáticos, donde predominan los mangos amarillos y el color rojo de Kent puede ganar valor durante el Año Nuevo chino. La reorientación de parte del volumen hacia Asia podría aliviar la presión en Europa y EE.UU., aunque Brasil podría intervenir para llenar cualquier vacío.
Es necesario conocer mejor el mercado en cuanto a variedades, temporadas y canales. La expansión del procesado -especialmente del mango congelado, que se vende a 1,94 USD/kg FOB- puede ayudar a estabilizar el sector. Las semillas y las cáscaras, que actualmente se desperdician, también ofrecen potencial para la industria cosmética y alimentaria dentro de los modelos de economía circular.
fuente: agraria.pe
foto: thejakartapost.com




